3.3. Contenido de materia seca foliar

El contenido de materia seca foliar (CMSF; o LDMC por sus siglas en inglés) es el peso seco foliar (mg) obtenido luego de secar en estufa el material, dividido por el peso fresco foliar saturado de agua (g). El contenido de materia seca foliar se expresa típicamente en mg g-1. Usando estas unidades, el contenido de agua foliar (CAF; o LWC por sus siglas en inglés) es simplemente 1000-CMFS. El contenido de materia seca foliar está relacionado con la densidad promedio de los tejidos de la hoja (peso fresco por volumen fresco). En hojas laminares, la relación depende también del área foliar específica (AFE) a través de una relación que involucra el espesor foliar (EF; o Lth en inglés) y la densidad foliar promedio (ρF), de la siguiente manera:
CMSF = 1/( ρF x AFE x EF)

Asumiendo que el valor del peso fresco por volumen de las hojas es cercano 1 g cm-3, la ecuación se simplifica a CMSF ≈ 1/(AFE x EF). Por lo tanto, CMSF tiende a estar inversamente relacionado al AFE y al EF. Se ha demostrado que el CMSF está negativamente correlacionado con la tasa de crecimiento relativo potencial y positivamente con la longevidad de la hoja. Sin embargo, estas relaciones suelen ser más débiles que aquellas en las cuales está involucrada el AFE. La hojarasca proveniente de hojas con alto CMSF tiende a descomponerse más lentamente que aquella proveniente de hojas con bajo CMSF. Hojas con alto CMSF tienden a ser relativamente duras (ver Sección 3.7), y por lo tanto se asume que son más resistentes a los daños físicos (por ej. herbivoría, viento, granizo) que aquellas hojas que tienen bajo CMSF. Algunos aspectos de las relaciones entre el contenido de agua en las hojas y la inflamabilidad de las mismas (ver Sección 2.12) también dependen del CMSF. Generalmente, pero no siempre, especies con bajo CMSF tienden a estar asociadas con ambientes productivos y, a menudo, altamente disturbados. En los casos en los cuales el AFE es difícil de medir (ver Sección 3.1), el CMSF puede ser un indicador útil y significativo de la misma. Debe tenerse en cuenta, sin embargo, que estos dos caracteres no reflejan las mismas funciones (esto es particularmente evidente en algunos grupos; por ej. las especies suculentas tienen baja tasa de crecimiento, baja AFE y bajo CMSF; ver Sección 3.1).


¿Qué recolectar y cómo hacerlo?

Recomendamos seguir exactamente los procedimientos descriptos en la Sección 3.1. Si es posible, es conveniente realizar las mediciones de CMSF sobre las mismas hojas que luego se utilizarán para medir el AFE. Debe tenerse en cuenta que, como en el caso del AFE, el CMSF puede variar sustancialmente durante el día.


Procesamiento y almacenamiento

Recomendamos proceder del mismo modo que para el AFE, excepto que se debe evitar cualquier almacenamiento en seco (sin embargo, ver el caso particular de especies xerofíticas en la Sección 3.1). Es necesario realizar una rehidratación completa antes de las mediciones.


Mediciones

Luego de la rehidratación, las hojas deben ser separadas del tallo y suavemente secadas con papel absorbente para remover las gotas de agua que puedan quedar en la superficie. Sobre estas hojas se realiza la determinación del peso fresco saturado de agua. Luego las hojas son secadas en una estufa (ver Sección 3.1), y posteriormente debe determinase su peso seco.


Casos especiales o extras

La mayoría de los comentarios realizados para área foliar específica en la sección 3.1 también se aplican al contenido de materia seca foliar.


Referencias sobre la teoría, significancia y bases de datos: Eliáš (1985); Witkowski and Lamont (1991); Garnier and Laurent (1994); Hodgson et al. (1999, 2011); Wilson et al. (1999); Garnier et al. (2001a); Niinemets (2001); Vile et al. (2005);
Kazakou et al. (2009); Poorter et al. (2009).

Más bibliografía sobre métodos: Wilson et al. (1999); Garnier et al. (2001b); Vendramini et al. (2002); Vaieretti et al. (2007); Ryser et al. (2008).