4.3. Grosor de la corteza (y calidad de corteza)

El espesor de la corteza se refiere a cuán ancha es la corteza en mm. La corteza se define aquí como la parte del tallo externa a la madera o xilema y que, por lo tanto, incluye al cambium vascular. Una corteza gruesa permite aislar meristemas y yemas primordiales de las temperaturas letales que alcanza el fuego durante un incendio (aunque la efectividad de la corteza dependerá de la intensidad y la duración del fuego, el diámetro del tronco o rama, la posición de la yema primordial dentro de la corteza o cambium y la calidad y humedad de la corteza). Una corteza gruesa puede además proveer protección a los tejidos vitales frente al ataque de patógenos, herbívoros, heladas o sequías. En general, este carácter tiene especial relevancia en árboles y arbustos grandes sujetos a regímenes de fuego superficial. Hay que tener cuidado con el hecho de que la estructura y bioquímica de la corteza (p.e., suberina en el corcho, lignina, taninos, otros fenoles, gomas, resinas) son a menudo importantes componentes de defensa de la corteza.


¿Qué recolectar y cómo hacerlo?

Las muestras deben ser recolectadas en plantas adultas sanas como se indica previamente (ver Sección 1.1). Es conveniente que el espesor de la corteza sea medido en un mínimo de 5 individuos adultos y preferentemente en las mismas muestras usadas para la determinación de DET para minimizar la cantidad de plantas dañadas (ver Sección 4.1). Las mediciones deben realizarse en el tallo principal cerca de la base, entre los 10 y 40 cm desde el suelo, ya que es principalmente la altura asociada a la ocurrencia de fuegos superficiales (pero ver Casos especiales o extras en la presente Sección). Si se utilizan muestras distintas a las usadas para determinar DET, cortar una nueva sección de la corteza de al menos unos centímetros de ancho y largo. Evitar agallas, espinas o cualquier otro tipo de protuberancias y remover cualquier resto de corteza que ya esté desprendida. La corteza, de acuerdo a la definición presentada aquí, incluye todo lo externo a la madera (i.e., cambium vascular, floema secundario, felodermis o córtex secundario, cambium del corcho (súber) o corcho).


¿Cómo realizar las mediciones?

Para cada muestra o árbol, realizar 5 mediciones al azar del espesor de la corteza con un calibre (o con alguna herramienta específica de las usadas en las ciencias forestales). De ser posible realizar estas mediciones con 0,1 mm de precisión. Para la medición en especies de corteza agrietada ver Casos especiales o extras en la presente Sección. Luego de realizadas las mediciones, estimar el promedio de las mediciones por muestra. De esta manera, el espesor de la corteza (mm) se calcula como la media de los promedios para todas las muestras.


Casos especiales o extras

(i) Calidad de la corteza. Además del espesor de la corteza, muchos otros componentes estructurales o químicos pueden ser de interés particular (ver más arriba en el presente Protocolo). Una medida sencilla pero importante es la presencia (1) o ausencia (0) de gomas o resinas (líquidas o viscosas) visibles en la corteza.

(ii) Estructura de la corteza superficial (textura). Permite determinar la captura y/o almacenamiento de agua, nutrientes y materia orgánica. Se sugieren aquí 5 categorías amplias (subjetivas), incluyendo (1) textura lisa, (2) levemente texturada (amplitudes de microrelieve dentro de los 0,5 mm), (3) textura intermedia (amplitudes de 0,5 - 2 mm), (4) textura gruesa (amplitudes de 2 - 5 mm) y (5) textura muy gruesa (amplitudes > 5 mm). La textura de la corteza puede ser medida separadamente sobre el tronco y sobre pequeñas ramas o ramas terminales, ya que este carácter puede presentar gran variación a lo largo de las diferentes ramas y estar asociada a comunidades epífitas diferentes.

(iii) Cortezas agrietadas. En cada muestra, se deben tomar 5 medidas al azar del espesor máximo (fuera de la grieta) y del espesor mínimo (dentro de la grieta). Luego calcular el espesor de la corteza como el promedio entre ellas.

(iv) Alturas alternativas para las mediciones. En trabajos forestales, el espesor de la corteza es típicamente medido a la altura del pecho (como el DAP). Las mediciones realizadas en la base del árbol, como se sugiere en el presente protocolo, tiene algunas ventajas (asociadas a la resistencia al fuego) y algunos problemas (a menudo la base del árbol está deformada). Una alternativa plausible puede ser realizar esta medición a unos ~50-60 cm desde el nivel del suelo. De cualquier manera el espesor de corteza a 50 cm del suelo está fuertemente asociado al grosos de corteza a la altura del pecho.

(v) Corteza decorticada. Aquella corteza que se desprende fácilmente del árbol (sin unión funcional al tronco) es usualmente considerada como parte de la broza, por lo que no es incluida en las mediciones de espesor de corteza (sin embargo, dependiendo de los objetivos particulares, puede incluirse en la medición).

(vi) Inversión en corteza. Una medida complementaria a las mediciones de espesor de corteza puede ser el diámetro del tallo, ya que puede ser útil para comparar la inversión de corteza entre especies (dividiendo el espesor de la corteza por el radio del tallo).

 
Referencias sobre la teoría, significando y bases de datos: Jackson et al. (1999); Brando et al. (2012).